¿Cuál es la diferencia entre hostelería y restauración?

Es frecuente que los términos de hostelería y restauración se usen como sinónimo, es decir, para referirse a los mismos negocios. Sin embargo, no son lo mismo.

¿No lo sabías? Sí, aunque algunas puedan ser muy sutiles, hay muchos elementos que los distinguen. A lo largo de este artículo te las explicaremos, para que tengas bien clara la diferencia entre hostelería y restauración, y cómo afecta a la hora de llevar tu negocio.

¿Qué es la hostelería?

Por hostelería se entiende el sector económico que se dedica a la recepción, atención y servicio a los clientes que buscan un alojamiento, entretenimiento o comida.

Es decir:

  • Establecimientos y locales que prestan servicios de hospedaje como son hoteles, hostales, resistencias, albergues, balnearios, pensiones, moteles, etc.
  • Locales que ofrecen servicios de comida y bebida como empresas de catering, restaurantes, bares, cafeterías o locales de comida rápida.
  • Espacios de ocio como pueden ser cafeterías con escenarios, tablaos, salones recreativos o discotetas.
  • Negocios que ofrecen un servicio de reparto de comida a domicilio, es decir, lo que se conoce como delivery.

¿Qué es la restauración en hostelería?

Ahora bien, si la hostelería engloba locales y negocios en los que se puede comer o pedir comida. ¿Qué es exactamente la restauración? Pues muy sencillo: son los negocios y empresas que ofrecen servicios de comida y bebida.

En otras palabras, son los restaurantes, pizzerías, bares, chiringuitos, tabernas, cafeterías, creperías, take aways… Cualquier negocio que ofrezca comida a sus clientes.

¿Cuáles son las diferencias entre hostelería y restauración?

Si con las definiciones aún no te ha quedado clara la diferencia entre restauración y hostelería, vamos a verlas una por una para que lo entiendas:

¿Cuál es la gran diferencia entre hostelería y restauración?

Servicios que ofrecen

Un negocio hostelero ofrecerá múltiples servicios a sus clientes. Por ejemplo, veámoslo con un motel:

  • Ofrece alojamiento en una habitación con todas las comodidades.
  • Un servicio de limpieza que limpia las habitaciones a diario.
  • Un servicio de atención al cliente en la recepción las 24 horas del día.
  • Personal de seguridad para velar por los clientes y actuar ante conflictos.
  • Servicio de desayuno o contar con un pequeño restaurante para las comidas.
  • Instalaciones de ocio u entretenimiento, como salones recreativos, salones de baile…

En cambio, en la restauración, el local está centrado en el servicio de comida y bebida. Ahora bien, también puede ofrecer opciones de entretenimiento como mesas de billar, máquinas recreativas o tener un salón de baile. Sin embargo, no será un local hostelero, seguirá siendo de restauración ya que su punto fuerte de negocio es la comida.

Transmisión de la imagen de la marca al cliente

Si bien podríamos decir que ambos tipos de negocios cuidan muy bien la imagen de la marca, hay formas diferentes de grabar la imagen de la marca en el cliente.

Por ejemplo, un hotel puede tener detalles con sus clientes ofreciendo pequeños detallitos en la habitación, como bombones en las almohadas, o con habitaciones temáticas según las estaciones, diferentes estilos decorativos, etc.

En cambio, en restauración, se ofrece a través de la presentación de la comida, la decoración del local u ofrecer un servicio único. Por ejemplo, pensemos en una pastelería, y supongamos que las tartas son sus productos estrella.

Para llamar la atención sobre estas, no basta con exponerlas, es importante que los envases de las tartas sean llamativos, para centrar toda la atención en ellas sobre otros dulces.  Aquí lo más importante, aparte del sabor, será la presentación, mientras que un hotel se centrará en otras cosas como la comodidad o el diseño.

Los perfiles que contratarán

Si bien es cierto que en ambos sectores se buscará personal profesional, no se buscarán los mismos perfiles en lo que a preparación se refiera.

Un negocio que ofrece alojamiento necesitará alguien que hable idiomas para la recepción, personal con muchísima cualificación para el mantenimiento o con un determinado título para trabajar en seguridad. En cambio, en restauración, la formación deberá estar centrada en ese campo, con experiencia en la cocina o en atención al cliente.

La experiencia que busca el cliente

En el sector hostelero se busca dar un servicio integro al cliente, intentando cubrir la máxima cantidad de necesidades posibles.

En cambio, en restauración, se centra en la comida y la bebida, por lo que solo cubre una de estas necesidades. No obstante, pueden ofrecer servicios complementarios para que la experiencia del cliente sea mejor, como son espectáculos en vivo, la posibilidad de celebrar bodas (u otros eventos) o el servicio de comida para llevar para que el cliente pueda comer en su casa.

¿Qué es más rentable: hostelería o restauración?

Cómo ya hemos mencionado con anterioridad, los términos son bien diferenciados y no se enfocan al mismo tipo de negocio. Ahora, ¿uno es más rentable que otro? Es un poco difícil de decir, ya que hay que valorar muchos factores:

¿Qué es la restauración en hostelería?
  • No es lo mismo el modelo de negocio de un bar, restaurante o un take away que el de un hotel o de un motel.
  • En ambos casos, la ubicación será crucial, ya que significará un flujo constante de clientes. Sin embargo, un negocio de hostelería requerirá unas instalaciones mayores que uno de restauración.
  • Si bien será necesaria una gestión eficiente, no es lo mismo en un hotel, pensión o motel que en un restaurante. En el primero requerirás más personal, controlar más los costes y optimizar todos los procesos. En el segundo, solo deberás preocuparte del control de la materia prima y del personal.
  • La forma en la que debes vender la imagen de tu marca es diferente.
  • En ambos casos, la competencia es altísima, por lo que deberás valorar que tipo de negocio merece más la pena a corto y largo plazo.

En conclusión, no se puede decir que uno sea más rentable que otro. En ambos casos tomas un riesgo, pero en la hostelería es mayor, porque quiere de una mayor inversión que un pequeño local para servir comidas, aunque ello te pueda permitir atraer más clientes.

Al final, ten en cuenta tu situación económica y con cuál vas a correr más riesgos. Y, sobre todo, analiza la evolución de la competencia y qué es lo que buscan los clientes que acuden por tu zona, para definir bien el modelo de negocio, analizando los pros y contras de cada uno para tomar la mejor decisión.